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En esta sección:
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Esta es la sección más importante de las artes ocultas, pues si los Instrumentos no tienen la preparación debida o no están bien grabados los signos que cada uno de ellos requiere, carecerán de las suficientes virtudes para llevar a buen término los trabajos que a cada uno se les designe. Por eso debe ponerse gran cuidado en su fabricación y posteriormente en su conservación y uso. VARITA MÁGICA.-Corresponde en el valor tradicional al báculo de los patriarcas, el utensilio de mediación para recibir la existencia de las fuerzas ocultas y eternas que existen en la naturaleza. Su poder se concede a todos, pero sólo algunos serán capaces de beneficiarse de él, ya que es imprescindible conquistarlo. El iniciado marcha sobre los caminos gracias al apoyo que le da su bastón. Tal como dicen las leyendas, todos los magos o brujos tienen que disponer de una varita mágica para realizar sus trabajos, conjuros y trazar los círculos mágicos. Esta varita tiene que ser de avellano silvestre que no haya sido plantado flor el hombre. Debe ser cortado el primer miércoles de luna, entre las once y las doce de la noche de un domingo, del mes de junio. Tómese el cuchillo de mango blanco y con él en la mano permanezca de pie junto al avellano, para que cuando se presente la Luna en el horizonte pueda cortar de inmediato la rama que debe utilizarse. Después se bendecirá la varita y se inscribirá en un extremo la palabra AGLA, en el centro ON y en el otro extremo TETRAGAMMATON. A continuación con voz clara y fuerte, procederéis a decir el conjuro mágico:
« Yo os conjuro gran Adonay, Elohim, Ariel y Johovam que me seáis propicios en esta hora, condeciendo a esta varita que voy a tomar, las fuerzas y virtudes que poseyeron Jacob, Moisés y Josué. Yo vuelvo a suplicaros Adonay, Elohim, A riel y Jehovam que la adornéis con la fuerza de Sansón, la ciencia y sabiduría de Salomón, para que yo pueda por vuestra intercesión y por sus virtudes vencer todos los contratiempos de esta vida y a todos mis enemigos.»
V ARITA DE ZAHORÍ.-Esta vara deberá tener sobre cuatro pies de largo; es preciso tallar en la parte gruesa una cabeza de serpiente y formar en la otra punta la figura del rabo del mismo animal. Todo esto debe hacerse en el mismo día y con los instrumentos del arte mágico. Cuando ya se tenga terminada, se degollará un corderillo blanco y se degollará un círculo con la vara juntando las dos puntas, se atará con un pañuelo blanco y se colocará sobre un barreño nuevo teniendo cuidado que caiga la sangre del cordero para que le sirva de bautismo. Durante este acto deberá decirse: « Y o te sacrifico inocente cordero en conmemoración del bautizo que hicieron los israelitas en tiempos del Faraón, para que el ángel exterminador no maltratara las casas cuyas puertas se hallaban bañadas de sangre. Así yo pido, en esta solemne hora del sacrificio, que la sangre que vierto sobre la vara conceda a ésta el poder de vencer a todos mis enemigos tanto corporales como espirituales y aun a mí mismo en aquellas cosas que pudieran serme perjudiciales. Lo cual espero me sea concedido por la trasgresión de los espíritus de Adonays, Elohim, Ariel y Jehovam presentes en este acto». Luego se sacará la vara con la mano derecha, se lavará en agua de río y se guardará después de perfumarla. Hace mucho tiempo que se consideró necesaria esta vara para determinados prodigios. Con ella se descubrían los metales, las fuentes, tesoros, maleficios, etc. Las poderosas brujas Medea, Circé y Mercurio Zoroastro y todos los hechizadores del faraón tenían una vara mágica, imitando a Moisés, igual a la aquí descrita. Rómulo profetizaba con un bastón; los pueblos consultaban a sus dioses clavando una varita en el suelo. Los adivinos de todos los pueblos se sirven de ella para profetizar. Fue, sobre todo, a finales del siglo XVII cuando causó gran revuelo Jacques Aymar, haciendo auténticos prodigios que sorprendieron a todo el mundo. El poder de la varita de zahorí está reservado a unos pocos privilegiados y es muy difícil saber si se ha recibido este poder de la naturaleza. La vara del avellano es la más indicada, situándola sobre los objetos o lugares que parecen más apropiados; cuando la varita se mueve en la mano es un signo inefable de estos poderes. Antes de Jacques Aymar, se había utilizado la varita para buscar metales propios para la alquimia. Con su vara, Aymar hizo toda clase de maravillas; descubrió aguas subterráneas, maleficios, ladrones y asesinos. La noticia se extendió por toda Francia y pronto le llamaron de Lyon al objeto de resolver un misterio que tenía perplejas a todas las autoridades. El 5 de julio de 1672, un tratante de vinos y su mujer fueron asesinados y enterrados en su sótano después de haberles sido robadas todas sus pertenencias. Nadie sospechaba quién o quiénes habían sido los autores del crimen. El juez y el lugarteniente del rey, le acompañaron al sótano. Aymar, al entrar, comenzó a emocionarse y la varita se agitó violentamente en los dos sitios que después encontraron los cadáveres. Aymar, guiado por la varita recorrió las calles por donde habían pasado los asesinos, atravesó la ciudad y cruzó el puente del río Ródano; siguió la orilla del río hasta un lugar donde tuvo que adentrarse en las aguas del río. Aymar continuó siguiendo siempre las indicaciones de la varita, hasta un lugar donde se habían embarcado. Les siguió, deteniéndose en todos los lugares donde los asesinos se habían detenido hasta llegar a una posada. La vara se agitó violentamente sobre unas camas en que, luego se confirmó, habían dormido los asesinos. Después de sorprender con esta afirmación a los jueces, finalmente se detuvo ante la cárcel de Bouquert; en ella, estaba uno de los criminales. La varita designó a un jorobado que hacía poco acababan de encerrar, acusado de un robo que había cometido en la feria. Se lo llevaron con ellos y todo el mundo le reconoció por haber estado horas antes del crimen con las víctimas. No tuvo más remedio que confesar su atropello. Aymar causó tanta impresión, que pronto se editó un libro sobre él: «Historia maravillosa de un brujo que, guiado por la varita de zahorí, siguió a un asesino durante cuarenta y seis horas por tierra y treinta por el agua». Este campesino se convirtió en el tema de todas las conversaciones, denominándole Príncipe de los Brujos. La varita de zahorí, igual que el péndulo, la utilizan actualmente los curanderos para detectar las enfermedades del cuerpo humano.
ARMA MÁGICA.-La espada mágica es el segundo de los instrumentos imprescindibles para el mago. Representa la posesión de un arma para In defensa. Corresponde al Gladius cortado por el querubín que Moisés cita cn el Génesis, como situado en guardia delante de la Puerta del Paraíso. La espada flamígena de este ángel es equivalente al misterio que existe entre 111 entrada de la iniciación y los profanos. Es también la señal de la victoria entre los vicios e intersecciones; la libertad se ofrece a todos, pero no todos pueden ser libres, ya que se trata de un derecho que hay que conquistar primero, usando el arma de la propia luz interior. Para hacer este instrumento, se debe emplear hierro puro en el día consagrado a Marte, durante el reinado de Capricornio, entre las doce de la noche y las seis de la mañana, mientras la luna esté sobre el horizonte. Deberá tenerse preparado un topo para sacrificarlo el mismo día y bañar la espada en su sangre mezclada con el jugo de la hierba conocida como Pimpinela. El mango puede hacerse de hueso o de la madera del avellano, quitándole en este caso, la corteza con el mismo instrumento.
CUCHILLO DE MANGO BLANCO.-En el día de Júpiter, es decir, un jueves, estando la luna llena en el horizonte tomarás un cuchillo de acero nuevo que no haya sido utilizado nunca para ningún objeto, lo meterás en el luego tres veces luego se bañará con una disolución de grasa de topo y pipinela, antes preparada para este objeto. Tanto el topo como la planta deben ser cogidos durante una luna llena. Después cortarás con el mismo acero un cuerno de macho cabrío blanco y lo colocarás como mango. diciendo a continuación el siguiente conjuro:
« Yo te conjuro y formo instrumento para que me sirvas en mis trabajos de arte mágico por la influencia del planeta Júpiter, en cuya hora estás fabricado por la virtud de los elementos, piedras preciosas, granizos y vientos. Es mi deseo que poseas toda seguridad. A vosotros os invoco, ¡oh! espíritus superiores Adonay, Elohim, A riel y Jehovam, para que me ayudéis y pueda llegar al conocimiento de todas las ciencias que vosotros poseéis y cuyo primer paso doy en esta hora solemne».
Dicho esto, colocarás el cuchillo en una bolsa larga de seda roja, y lo perfumarás con agua de rosa y lirios, guardándolo con sumo cuidado para el momento en que haya de usarse.
CUCHILLO DE MANGO NEGRO.-El cuchillo de mango negro debe hacerse el día de Saturno, que es el sábado, siguiendo el mismo procedimiento que para el cuchillo de mango blanco, teniendo en cuenta que en el conjuro deberá decirse «Segundo paso» en lugar de primero. El mango ha de ser negro y de cuerno de carnero. La sangre de gato negro con el jugo de la hierba «Pimpinela».
EL PUÑAL.-Este instrumento deberá fabricarse en el día de Mercurio, que es el miércoles, tiñéndolo en la sangre de topo y con jugo de «Pimpinela»; se le pondrá mango de cuerno negro de macho cabrío.
LANCETA.-Para este instrumento se observarán las mismas reglas que para el puñal, sólo que el mango será del mismo acero.
AGUJA.-Iguales reglas que para el puñal y la lanceta.
EL BASTÓN.-Este instrumento deberá fabricarse de rama de nogal, que no tenga ningún retoño. Debe cortarse en el día del Sol, que es el domingo. Los signos se han de hacer en el día de Mercurio (miércoles) con la pluma del auca macho. Una vez terminado se dirá la siguiente conjuración: «¡Oh poderoso Adonay! Suplico tu intercesión para que des a esta vara la virtud y gracia que posees por los siglos de los siglos. Amén». En seguida lo rociarás con agua clara del río, cogida en domingo.
LA PLUMA DEL AUCA MACHO.-Para adquirir una pluma de esta ave que posea todas las virtudes mágicas deberás asegurarte bien, al tornar d auca, que ésta sea macho, y que tenga todo su crecimiento. Le sacrificarás en el día de Júpiter, a las doce de la noche, a la luz de la luna llena, y dirás: «Yo te sacrifico joh ave sin par! en esta solemne hora y en honor del poderoso y excelso Adonay, al cual pienso dedicar los primeros trabajos que haga y a quien conjuro para que revista tus plumas de los dones mágicos necesarios para que sirvan bien a todos mis experimentos». Dicho esto, se degollará el ave con un cuchillo que no haya servido para ningún uso, con el cual se han de hacer los cortes que la pluma requiera para cuando haya de usarse. Esta deberá tomarse del ala derecha del ave, procurando que sea la quinta pluma. DAGA-Este instrumento sólo deberá ser usado por el maestro. Su construcción es como la espada, sólo que la empuñadura ha de ser del mismo acero que la hoja.
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